
Serie Altamira · Díptico · Óleo y técnica mixta con polvo de mármol sobre lienzo
CITA:
“Hay cosas que no se pueden dibujar del todo. Hay que cubrirlas de pintura hasta que empiezan a respirar.”
Nota editorial: Voz recreada inspirada en José Espurz. No es una cita literal.
PINTAR LO INVISIBLE
SOBRE ESTA OBRA
En Pintar lo invisible, la pintura se extiende de un panel al otro como un territorio continuo, aunque la línea central del díptico nunca desaparece por completo. Una franja horizontal de rojos oscuros, tierras, grises, blancos quebrados y materia acumulada atraviesa la composición como un estrato abierto. Por encima, los rosas pálidos y los blancos construyen una zona aérea y silenciosa; por debajo, amarillos, ocres y trazos gestuales sostienen el peso de la superficie.
El gran arco rojizo que cruza ambos lienzos introduce una estructura casi arquitectónica. Puede leerse como horizonte, bóveda, ciclo o señal trazada sobre un paisaje mineral, pero la obra no obliga a fijar una única imagen. La materia parece conservar restos de figuras, animales, roca o tierra removida sin llegar a representarlos de manera cerrada. Esta ambigüedad encaja con la evolución de Espurz desde el dibujo hacia el desdibujar: la forma permanece latente, pero es el color, la textura y el movimiento quienes construyen la experiencia.
El reverso revela que el díptico reúne procesos distintos. La primera parte aparece vinculada a Espejismo y Horizontes de grandeza, iniciada en el verano de 2005 y anotada como terminada en 2006 después de una exposición en Nueva York. La segunda parte conserva referencias a Desde mi nube, una cronología 2010–2012–2016 y la serie Altamira. La inscripción central Pintar lo invisible parece actuar como denominación posterior del conjunto, aunque esta relación debe entenderse como lectura documental razonable y no como certeza absoluta sin información adicional.


PIE DE FOTO DEL REVERSO:
Las anotaciones manuscritas del reverso conservan la historia de ambos paneles: títulos o referencias anteriores, fechas de trabajo, técnica, medidas, exposición en Nueva York y su posterior integración como díptico de la serie Altamira. El dorso funciona aquí como un verdadero diario de transformación.
FICHA TÉCNICA:
Título principal propuesto a partir del reverso: Pintar lo invisible — 4
Autor: José Espurz
Serie documentada: Altamira
Formato: Díptico
Técnica: Óleo y técnica mixta con polvo de mármol sobre lienzo
Medidas de cada panel: 150 × 150 cm
Medida total estimada del conjunto: 150 × 300 cm
Nota sobre la medida total: Inferencia razonable calculada a partir de dos paneles de 150 × 150 cm.
Cronología documentada:
Parte 1
Verano de 2005: estudio de Santander, “en Cantabria”.
“Terminado 2006 después Expo New York”.
Parte 2
2010–2012–2016.
Títulos o referencias manuscritas visibles:
Espejismo.
Horizontes de grandeza.
Desde mi nube.
Pintar lo invisible — 4.
Serie Altamira.
Exposición documentada:
Nueva York, posterior al inicio de la primera parte y antes de la anotación de finalización en 2006.
No consta en la imagen el nombre exacto de la exposición, aunque la biografía del artista documenta su presencia en Artexpo, Javits Convention Center, Nueva York, en 2006. Este cruce documental debe verificarse antes de publicarlo como identificación definitiva.
Clasificación curatorial:
Abstracción matérica · abstracción lírica · paisaje interior · serie Altamira
Estado: Disponible
Lectura documental del reverso
Dato legible:
“21 parte 1”.
“21 parte 2”.
José Espurz.
2005 — verano.
Estudio de Santander.
“Terminado 2006 después Expo New York”.
Óleo, lienzo y técnica mixta.
Polvo de mármol.
150 × 150 cm.
Díptico.
Espejismo.
Horizontes de grandeza.
Desde mi nube.
2010–2012–2016.
Serie Altamira.
Pintar lo invisible — 4.
EN PALABRAS DE JOSÉ
Texto narrativo recreado inspirado en la voz documentada de José Espurz y en la lectura visual de la obra.
No es una cita literal.
Estos dos cuadros no nacieron juntos. Cada uno llevaba su tiempo, sus nombres, sus dudas y sus propias capas de pintura. Uno había pasado por Nueva York; el otro siguió creciendo años después, mientras yo continuaba buscando cosas en las telas. Un día comprendí que no estaban separados. Había entre ellos una línea que todavía no había pintado, pero que ya estaba allí, esperando.
Altamira no era para mí copiar un bisonte ni pintar una cueva. Era pensar en aquello que alguien dejó sobre una pared para vencer al tiempo. Por eso trabajé la materia como tierra removida: óleo, polvo de mármol, blancos tapados, rojos que parecen venir de muy abajo. Dibujé un arco sobre los dos lienzos porque necesitaba unir lo que se veía con lo que todavía permanecía escondido.
Pintar lo invisible es aceptar que el cuadro sabe cosas que uno aún no ha entendido. Yo podía poner títulos, fechas y notas por detrás, pero delante la pintura seguía respirando por su cuenta. Quizá por eso tardó tantos años: primero tuve que vivir cada parte por separado, hasta descubrir que la herida de un lienzo continuaba exactamente en el otro.
BLOQUE FINAL — PARA COLECCIONISTAS E INSTITUCIONES:
Díptico de gran formato disponible para colección particular, espacio representativo, proyecto de interiorismo singular o iniciativa cultural. Su escala horizontal, la intensidad de su materia y la continuidad visual entre ambos paneles le proporcionan una presencia especialmente adecuada para espacios amplios.
El reverso añade un importante valor documental: conserva las etapas anteriores de cada lienzo, su paso por distintos momentos del taller y la memoria de una exposición en Nueva York. La pieza no solo muestra una composición abstracta madura; también permite seguir la transformación de dos obras que terminaron encontrándose en un mismo conjunto.
Consulta disponibilidad y condiciones de adquisición.


